martes, 19 de mayo de 2026

La Dudosa Autoría

Poemas y libros de existencia dudosa

 

 “No está muerto lo que puede yacer eternamente,
y con los eones extraños incluso la muerte puede morir.”

 

Uno de los casos más curiosos de la historia de la literatura es el del Necronomicón, un libro inexistente que logró convertirse en una de las referencias más famosas de la literatura de terror. Su creador, H. P. Lovecraft, comenzó a mencionarlo en distintos relatos como si se tratara de un antiguo manuscrito real, escrito por el supuesto “árabe loco” Abdul Alhazred y oculto debido a los peligrosos conocimientos que contenía.

Lovecraft incorporó el Necronomicón en numerosas obras de su universo literario. Entre las más importantes se encuentran El sabueso, La llamada de Cthulhu, El horror de Dunwich y En las montañas de la locura. En todos ellos, el libro aparece como una fuente de conocimientos prohibidos relacionados con criaturas ancestrales y horrores cósmicos imposibles de comprender para el ser humano.

El autor describía el Necronomicón con tanto detalle que muchos lectores comenzaron a creer que realmente existía. Lovecraft inventó fechas, traducciones, bibliotecas y ejemplares ocultos alrededor del mundo. La ficción alcanzó tal nivel de verosimilitud que numerosas personas intentaron rastrear el libro en la realidad, y con el tiempo aparecieron falsas ediciones impresas que aseguraban ser auténticas.

La influencia de Lovecraft llegó incluso a Jorge Luis Borges, quien mantuvo una relación ambigua pero fascinada con su obra. Borges le rindió homenaje en su cuento "There Are More Things", incluido en El libro de arena. En el epílogo de esa obra escribió una frase célebre sobre Lovecraft:

“El destino que, según es fama, es inescrutable, no me dejó en paz hasta que perpetré un cuento póstumo de Lovecraft, escritor que siempre he juzgado un parodista involuntario de Poe.”

La relación entre Borges y Lovecraft alimentó todavía más el mito del Necronomicón, especialmente en Argentina, donde surgieron leyendas urbanas que afirmaban que una copia del libro podía encontrarse en la Biblioteca Nacional de la República Argentina, institución dirigida por Borges durante varios años.

El caso del Necronomicón permite reflexionar sobre un fenómeno mucho más amplio: la validación de la autoría literaria. Existen poemas, libros y textos cuya procedencia resulta dudosa o imposible de comprobar, pero que aun así adquieren prestigio cultural porque son atribuidos a autores reconocidos. Muchas veces el nombre del escritor funciona como garantía simbólica de autenticidad, incluso cuando no existen registros editoriales claros ni pruebas documentales de su origen.

 

Poesías de autoría dudosa 

 

Jorge Borges, Figura Importante Del Mundo Literario 

  

La poesía es uno de los géneros literarios donde más frecuentemente aparecen problemas de autoría. La circulación de textos en antologías, fotocopias, cadenas de correo electrónico y actualmente en redes sociales ha provocado que numerosos poemas sean atribuidos incorrectamente a escritores famosos. En muchos casos, el prestigio del autor funciona como una validación inmediata del texto, aun cuando no existan registros editoriales que permitan comprobar su autenticidad.

Uno de los ejemplos más conocidos es “Instantes”, poema atribuido durante décadas a Jorge Luis Borges. El texto alcanzó enorme popularidad porque se presentaba como una reflexión íntima escrita por Borges en la vejez. Sin embargo, especialistas demostraron que nunca formó parte de ninguna recopilación oficial de su obra y que su estilo difiere notablemente del lenguaje característico del autor.

El poema comienza diciendo:

“Si pudiera vivir nuevamente mi vida,
en la próxima trataría de cometer más errores…”

A pesar de las dudas sobre su procedencia, el texto continúa circulando masivamente acompañado por el nombre de Borges, mostrando cómo la figura del escritor puede otorgar legitimidad cultural incluso sin pruebas documentales.

En una nota del famoso portal de noticias BBC, la nota sobre "Polemica por el poema de Borgues que nunca existio" se publico el 2 de agosto de 2012. En ella se muestra:

La editorial Random House Mondadori informó este miércoles que el libro "Borges y México", presentado el martes en la capital mexicana, será reeditado porque en su interior atribuye un poema al autor argentino que no fue escrito por él.

"Yo pensé que eran de Borges porque circulaban mucho." Dice la escritora Elena Poniatowska "Es un error y fue yo tener demasiada confianza, que es un defecto que siempre he tenido"

"Lo que sucedió es que yo entrevisté a Borges una primera ocasión y en otra vez que lo vi en una conferencia de prensa volvimos a hablar y le cité esos poemas. Después a mí José Emilio Pacheco me dijo que eran apócrifos"

La escritora brasileña Clarice Lispector se convirtió, especialmente con la expansión de las redes sociales, en una de las autoras más afectadas por las falsas atribuciones literarias. Su imagen pública asociada a la introspección, la melancolía y las reflexiones existenciales provocó que numerosos textos anónimos comenzaran a circular bajo su nombre. Muchas de estas frases y poemas poseen un tono sentimental o motivacional que coincide superficialmente con la sensibilidad atribuida a Lispector, aunque no aparecen en ninguna edición oficial de sus libros ni en recopilaciones académicas de su obra.

Entre los casos más difundidos se encuentra “Yo escondí un amor”, texto compartido miles de veces en internet acompañado por fotografías de la autora y citas románticas. La ausencia de referencias editoriales claras dificulta rastrear su origen verdadero, pero aun así el poema continúa asociado culturalmente a Lispector debido al peso simbólico de su nombre dentro de la literatura contemporánea.

Algo similar sucede con Pablo Neruda. Debido a su enorme reconocimiento como poeta del amor y de la sensibilidad romántica, innumerables frases y poemas comenzaron a circular falsamente bajo su firma. Muchas veces se trata de textos breves, reflexiones sentimentales o versos motivacionales que jamás formaron parte de sus poemarios oficiales.

Uno de los ejemplos más conocidos es “Muere lentamente”, poema atribuido durante años a Neruda pero escrito en realidad por la autora brasileña Martha Medeiros. La confusión alcanzó tal nivel que el texto apareció reproducido en revistas, páginas web y publicaciones culturales acompañado por el nombre del poeta chileno.

 

 

 Libros de Autoría Dudosa

 

 

Los protocolos de los sabios de Sión, una conspiración antisemita

 

Así como ocurre con la poesía, la historia de la literatura también está llena de libros cuya existencia, autoría o autenticidad ha sido puesta en duda. Algunos fueron inventados deliberadamente por escritores como parte de una ficción, mientras que otros fueron presentados como documentos reales pese a tratarse de falsificaciones o reconstrucciones poco verificables. En todos los casos, estos textos demuestran cómo la literatura puede construir una apariencia de verdad capaz de influir en lectores, investigadores e incluso en la cultura popular.

Uno de los casos más polémicos y peligrosos de falsa documentación literaria es el de Los Protocolos de los Sabios de Sion. El libro apareció a comienzos del siglo XX en el Imperio ruso y fue presentado como una supuesta transcripción secreta de reuniones donde líderes judíos planeaban dominar el mundo mediante el control de la economía, la prensa y la política internacional.

Durante años muchas personas creyeron que el documento era auténtico debido a su apariencia formal y a la manera en que estaba redactado, imitando informes políticos y actas secretas. Sin embargo, investigaciones posteriores demostraron que el texto era una falsificación construida a partir de fragmentos plagados y adaptados de otras obras políticas y satíricas del siglo XIX.

A pesar de haber sido desacreditado históricamente, Los Protocolos alcanzaron enorme difusión internacional y fueron utilizados como herramienta de propaganda antisemita en distintos países. El libro llegó a circular en periódicos, panfletos y publicaciones políticas que lo presentaban como una prueba real de conspiraciones globales.

Otro ejemplo importante es Poemas de Ossian, publicado en el siglo XVIII por James Macpherson. Macpherson afirmó haber descubierto y traducido antiguos poemas gaélicos escritos por un legendario poeta y guerrero llamado Ossian, supuesto hijo del héroe Fingal. Según el autor, los textos provenían de una antigua tradición oral escocesa transmitida durante siglos en las Highlands.

La publicación causó un impacto enorme en Europa. En una época profundamente interesada por los orígenes nacionales, el pasado medieval y las culturas antiguas, los Poemas de Ossian fueron recibidos como un tesoro literario perdido. Sus paisajes melancólicos, héroes trágicos, ruinas, nieblas y batallas ancestrales conectaban perfectamente con la sensibilidad prerromántica y luego romántica que comenzaba a expandirse en el continente.

La obra alcanzó tal prestigio que figuras importantes de la cultura europea admiraron profundamente los textos. Napoleon Bonaparte era un gran lector de Ossian y llevaba ejemplares consigo durante sus campañas militares. También influyeron sobre escritores y artistas románticos fascinados por la idea de una poesía antigua, salvaje y espiritual nacida fuera de las tradiciones clásicas grecolatinas.

Sin embargo, desde el comienzo surgieron dudas sobre la autenticidad de los poemas. Diversos investigadores y especialistas comenzaron a cuestionar la falta de manuscritos originales y las inconsistencias lingüísticas presentes en las supuestas traducciones. Con el tiempo, muchos concluyeron que Macpherson no había traducido fielmente textos antiguos, sino que había recopilado fragmentos dispersos de tradiciones orales y luego los había reescrito, modificado o directamente inventado para construir una epopeya coherente.

La polémica creció todavía más porque Macpherson nunca pudo presentar pruebas definitivas de la existencia de los manuscritos originales completos. A pesar de ello, los Poemas de Ossian conservaron enorme prestigio cultural. Incluso quienes dudaban de su autenticidad reconocían el valor literario de la obra y su enorme influencia estética.

 

 

La validación de la autoría literaria 

 

La publicación de una obra permite validar, preservar y reconocer la identidad de su autor.

 

La existencia de poemas y libros de dudosa autoría demuestra que un texto puede circular masivamente, adquirir prestigio cultural e incluso formar parte del imaginario colectivo sin que exista una prueba concreta sobre su verdadero origen. Frente a esta situación, la publicación editorial funciona como un mecanismo de validación y legitimación de la obra.

Publicar un libro en formato papel a través de una editorial no implica únicamente imprimir un texto. El proceso involucra registros legales, reconocimiento de derechos de propiedad intelectual, contratos de autoría y sistemas de identificación internacional como el ISBN. Todos estos elementos permiten asociar oficialmente una obra con su creador y construir una trazabilidad histórica verificable.

En contraste, muchos poemas y frases que circulan únicamente en internet carecen de referencias editoriales concretas. La ausencia de datos verificables facilita las falsas atribuciones y provoca que numerosos textos terminen asociados a escritores famosos simplemente por afinidad estética o prestigio cultural. Así, la firma del autor deja de depender de pruebas documentales y comienza a sostenerse únicamente en la circulación social.

Los casos analizados anteriormente muestran claramente esta diferencia. Mientras el Necronomicón de Lovecraft fue una ficción literaria deliberada que terminó confundiendo a numerosos lectores, poemas atribuidos a Borges, Clarice Lispector o Pablo Neruda circulan hasta hoy sin una fuente oficial comprobable. Del mismo modo, obras como los Poemas de Ossian o Los Protocolos de los Sabios de Sion evidencian cómo la apariencia documental puede otorgar legitimidad cultural incluso a textos cuya autenticidad es discutida o falsa.

Por esta razón, la publicación en papel continúa teniendo una enorme importancia simbólica y cultural incluso en la era digital. El libro físico no solo conserva una obra: también representa una forma de validar la existencia de una autoría, fijar históricamente un texto y proteger legalmente la relación entre el escritor y su creación. 

 

 

lunes, 18 de mayo de 2026




 Descubrimientos que nadie buscaba

Una Ciencia Proveniente Del Accidente 

 

“Este libro cuenta las fascinantes historias de estos descubrimientos y revela cómo la mente humana inquisitiva transforma un accidente en descubrimiento” 

 

Exacto, racional y cuidadosamente planificado.

La ciencia suele imaginarse de esta manera. 

Sin embargo, a lo largo de la historia, muchos de los descubrimientos más importantes surgieron de accidentes, errores o situaciones inesperadas. En numerosos casos, los científicos no encontraron aquello que buscaban originalmente, sino algo completamente distinto que terminó transformando el conocimiento humano. 

El concepto de serendipia explica este fenómeno: la capacidad de realizar descubrimientos valiosos de manera accidental. No obstante, el azar por sí solo no basta. Para que un accidente se convierta en un avance científico, es necesaria una mente capaz de observar, interpretar y cuestionar aquello inesperado.

El libro Serendipia: Descubrimientos Accidentales explora precisamente cómo numerosos avances científicos nacieron de situaciones imprevistas. A través de distintos ejemplos históricos, la obra demuestra que la creatividad, la curiosidad y el pensamiento lateral cumplen un papel fundamental dentro del progreso científico.

Además, estas ideas pueden relacionarse con otros fenómenos vinculados a la creatividad humana, como las revelaciones surgidas en sueños o las soluciones inesperadas a problemas aparentemente insolubles. Todo esto permite comprender que la ciencia no avanza únicamente mediante fórmulas y métodos rígidos, sino también gracias a la capacidad humana de reconocer significado en lo inesperado.

 

LA SERENDIPIA 

 

  

La Real Academia Española califica la palabra Serendipia como
"Hallazgo valioso que se produce de manera accidental o casual" 

 

Una de las historias más conocidas dentro de la ciencia es la de Isaac Newton observando caer una manzana de un árbol. Aunque con el tiempo el relato adquirió un tono casi legendario, la historia representa una idea fundamental: muchas veces, los grandes descubrimientos comienzan con un hecho cotidiano que otra persona habría ignorado.

La caída de la manzana no creó la gravedad, pero despertó en Newton una pregunta diferente:

"¿Por qué los objetos caen hacia la Tierra?"

Ese cuestionamiento transformó una situación común en una de las ideas más importantes de la física. Precisamente, esa capacidad de encontrar significado en algo inesperado es la base del concepto de serendipia. 

En el libro “Serendipia: Descubrimientos accidentales en la ciencia”, Royston M. Roberts (1918 - 1996) analiza cómo numerosos avances científicos nacieron de accidentes, errores o acontecimientos imprevistos. A través de distintos ejemplos históricos, el autor demuestra que muchos descubrimientos fundamentales no fueron el resultado directo de una búsqueda específica, sino de la curiosidad y creatividad de científicos capaces de observar más allá de lo evidente.

La obra sostiene que el azar por sí solo no basta para producir conocimiento. Lo verdaderamente importante es la reacción del investigador frente a lo inesperado. Una anomalía puede pasar desapercibida para muchas personas, pero una mente curiosa puede convertirla en un descubrimiento capaz de cambiar la historia.

 

LA SERENDIPIA EN GRANDES DESCUBRIMIENTOS

  

Uno de los aspectos más importantes del libro es la recopilación de casos reales en los que un accidente, un error o una observación inesperada terminaron produciendo avances fundamentales para la humanidad. Estos ejemplos muestran que la ciencia muchas veces progresa no solo gracias a la planificación, sino también gracias a la capacidad de interpretar lo inesperado.

La penicilina 

  

  "A veces uno encuentra lo que no estaba buscando" -Alexander Fleming

En 1928, Fleming observó que una de sus placas de bacterias había sido contaminada por un hongo. Normalmente, aquello habría sido considerado un error de laboratorio sin importancia. Sin embargo, notó que alrededor del moho las bacterias habían desaparecido.

Gracias a su curiosidad y capacidad de observación, Fleming comprendió que aquel hongo producía una sustancia capaz de destruir bacterias: la penicilina. Este descubrimiento revolucionó la medicina moderna y salvó millones de vidas.

Los rayos X

 

"No pensé; investigué." -Wilhelm Röntgen

Mientras realizaba experimentos con tubos de rayos catódicos, Röntgen observó accidentalmente que una pantalla cercana brillaba incluso estando cubierta. Intrigado por el fenómeno, continuó investigando hasta descubrir un nuevo tipo de radiación capaz de atravesar materiales sólidos.

A estos rayos desconocidos los llamó "Rayos X". El descubrimiento transformó completamente la medicina y permitió observar el interior del cuerpo humano sin necesidad de cirugía.

El Teflón

 

 "Lo que parecía un recipiente vacío escondía un descubrimiento extraordinario." -Roy Plunkett

El teflón fue descubierto accidentalmente en 1938 por el químico Roy Plunkett mientras trabajaba con gases refrigerantes. Durante un experimento, notó que uno de los recipientes parecía vacío aunque aún conservaba peso.

Al abrirlo, encontró una sustancia blanca y resbaladiza con propiedades extraordinarias: resistente al calor y extremadamente antiadherente. Ese material se convertiría más tarde en el teflón, utilizado en utensilios de cocina y múltiples industrias.

La sacarina

  

"El descubrimiento comenzó con algo tan simple como un sabor inesperado."  -Constantin Fahlberg

La sacarina, uno de los primeros edulcorantes artificiales, fue descubierta accidentalmente por Constantin Fahlberg en 1879. Después de trabajar en el laboratorio, notó que sus manos tenían un sabor dulce.

En lugar de ignorar el hecho, investigó el origen de aquella sustancia y descubrió un compuesto mucho más dulce que el azúcar. Este hallazgo dio origen a una importante industria de edulcorantes.

El caucho vulcanizado

“La vida no debe medirse exclusivamente por el dinero.” -Charles Goodyear

Charles Goodyear descubrió accidentalmente el proceso de vulcanización del caucho al derramar una mezcla de caucho y azufre sobre una superficie caliente.

El resultado fue un material mucho más resistente y flexible que el caucho común. Este descubrimiento permitió el desarrollo de neumáticos y numerosos productos industriales modernos.

Todos estos casos demuestran una idea central del libro: los accidentes por sí solos no cambian la historia. Lo que realmente produce el descubrimiento es la capacidad humana de observar, cuestionar e interpretar aquello que parecía simplemente un error.

 

 

 EL PENSAMIENTO LATERAL 

 

 “No puedes cavar un hoyo en un lugar diferente cavando el mismo hoyo más profundo.”

 

El concepto de pensamiento lateral fue desarrollado por Edward de Bono para describir una forma de razonamiento basada en la creatividad, la exploración de nuevas perspectivas y la ruptura de patrones tradicionales de pensamiento. A diferencia del pensamiento lógico convencional, que sigue pasos ordenados y predecibles, el pensamiento lateral busca soluciones inesperadas a partir de conexiones poco evidentes.

Esta idea se relaciona profundamente con el libro Serendipia, ya que muchos de los descubrimientos mencionados surgieron gracias a científicos capaces de interpretar accidentes o errores desde un enfoque diferente.

Por ejemplo, Alexander Fleming podría haber desechado la placa contaminada por el hongo, considerándola simplemente un experimento arruinado. Sin embargo, decidió analizar aquello que parecía un problema y encontró en él una solución revolucionaria para la medicina. Del mismo modo, Wilhelm Röntgen investigó un fenómeno extraño durante sus experimentos y terminó descubriendo los rayos X.

Estos casos muestran que el progreso científico no depende únicamente de procedimientos rígidos o lineales, sino también de la capacidad de cuestionar lo evidente y observar situaciones comunes desde otra perspectiva.

El pensamiento lateral permite comprender que muchas veces las respuestas no aparecen siguiendo el camino lógico tradicional, sino mediante asociaciones inesperadas, curiosidad e imaginación. Por esta razón, tanto De Bono como Roberts destacan la importancia de la creatividad dentro del conocimiento humano y del desarrollo científico.

En consecuencia, la serendipia y el pensamiento lateral están estrechamente conectados: los accidentes pueden ocurrirle a cualquiera, pero solo una mente abierta y creativa puede transformarlos en descubrimientos capaces de cambiar la historia.

 

 RESPUESTAS EN SUEÑOS

 

 "Vi en un sueño una tabla en la que todos los elementos encajaban en su lugar. Al despertar, inmediatamente anoté todo en una hoja de papel"

 

A lo largo de la historia, numerosos científicos, matemáticos y pensadores afirmaron haber encontrado soluciones a problemas difíciles mediante sueños, intuiciones repentinas o momentos de inspiración inesperada. Estos casos demuestran que la mente humana no trabaja únicamente de manera lógica y consciente, sino también a través de procesos inconscientes capaces de conectar ideas de formas inesperadas.

Esta idea se relaciona con el concepto de serendipia desarrollado ya que tanto los descubrimientos accidentales como las revelaciones surgidas en sueños comparten un elemento fundamental: la aparición inesperada de una solución o conocimiento.

Uno de los ejemplos más conocidos es el de August Kekulé, quien intentaba comprender la estructura del benceno. Según su relato, la solución apareció en un sueño donde observó una serpiente mordiéndose la cola, formando un círculo. Esa imagen le permitió imaginar la estructura circular de la molécula, revolucionando la química orgánica.

Otro caso famoso es el de Dmitri Mendeléyev. Después de largos intentos por organizar los elementos químicos, afirmó haber visualizado en sueños el orden correcto de la tabla periódica. Al despertar, escribió rápidamente la estructura que había imaginad

La relación con el pensamiento lateral también es evidente. Tanto las revelaciones en sueños como la serendipia científica surgen cuando la mente abandona caminos tradicionales y encuentra soluciones desde enfoques no convencionales.

Por esta razón, muchos descubrimientos científicos no pueden explicarse únicamente mediante métodos racionales y lineales. La creatividad, la intuición y la imaginación también cumplen un papel esencial dentro del avance del conocimiento humano.

 

 

LA SERENDIPIA Y LA TRAGEDIA

Aunque la serendipia suele relacionarse con avances positivos para la ciencia y la sociedad, no todos los descubrimientos accidentales tuvieron consecuencias beneficiosas para la humanidad. En algunos casos, observaciones inesperadas o desarrollos creados con otros fines terminaron produciendo tecnologías peligrosas o daños a gran escala. Estos ejemplos demuestran que la ciencia, por sí sola, no es buena ni mala: todo depende del uso que las personas hagan del conocimiento descubierto.

La dinamita 

 

"No puedo evitar pensar que fui parte del desarrollo de fuerzas que el ser humano aún no sabe controlar"

-Alfred Nobel 

Alfred Nobel desarrolló la dinamita buscando controlar de forma más segura la nitroglicerina, una sustancia extremadamente inestable y peligrosa. Aunque su invento revolucionó la minería y la construcción, también fue utilizado con fines bélicos y destructivos.

El enorme impacto de la dinamita en la guerra llevó al propio Nobel a reflexionar sobre las consecuencias de sus descubrimientos, motivo por el cual más tarde creó los Premios Nobel.

El gas mostaza

 

"Durante la paz, un científico pertenece al mundo; durante la guerra, pertenece a su país"  -Fritz Haber

Durante investigaciones químicas relacionadas con compuestos industriales, se descubrieron accidentalmente sustancias altamente tóxicas que posteriormente fueron utilizadas como armas químicas durante la Primera Guerra Mundial.

El gas mostaza causaba quemaduras graves, daños pulmonares y sufrimiento extremo en miles de soldados y civiles. Este caso muestra cómo un avance químico puede transformarse en un instrumento de destrucción masiva.

El DDT

 

El DDT sigue envenenando las aguas décadas después de su prohibición

  

El DDT fue descubierto por Paul Hermann Müller como un poderoso insecticida capaz de eliminar plagas y combatir enfermedades transmitidas por insectos.

Inicialmente fue considerado un gran avance para la salud pública y la agricultura. Sin embargo, con el tiempo se descubrió que el DDT producía graves daños ambientales, afectando ecosistemas completos y acumulándose en animales y seres humanos.

La energía nuclear y la bomba atómica

 

  "La física ha conocido el pecado " -Oppenheimer 

Las investigaciones sobre física nuclear buscaban comprender la estructura de la materia y obtener nuevas fuentes de energía. Sin embargo, esos mismos conocimientos permitieron el desarrollo de las bombas atómicas utilizadas durante la Segunda Guerra Mundial.

El descubrimiento de la fisión nuclear abrió enormes posibilidades científicas y energéticas, pero también introdujo una de las armas más destructivas creadas por la humanidad.

 

La talidomida

 

 Las víctimas de la talidomida reclaman 204 millones de indemnización a Grünenthal  

La talidomida fue desarrollada como medicamento para tratar náuseas e insomnio. En un principio parecía segura, pero posteriormente se descubrió que causaba graves malformaciones congénitas en miles de bebés.

Este caso evidenció la importancia de realizar controles científicos y médicos mucho más estrictos antes de aprobar medicamentos para el consumo humano.

  

  

 

 Podes leer "el Pensamiento Lateral a traves de este link
https://tecnologia3bunlp.wordpress.com/wp-content/uploads/2015/03/edward-de-bono-pensamiento-lateral.pdf

viernes, 15 de mayo de 2026

Hablar es actuar

La performativa, y la inteligencia artificial

 

 

 "Una computadora nunca puede ser hecha responsable. Por lo tanto, una computadora nunca debe tomar una decisión gerencial." Declaración extraída de una diapositiva de capacitación interna de IBM de 1979.

 

Vivimos en una época donde el lenguaje ya no solo pertenece a los seres humanos. Sistemas de inteligencia artificial producen discursos capaces de aconsejar, persuadir, prometer e incluso simular empatía con una naturalidad cada vez más convincente. Frente a este escenario, surge una pregunta fundamental: 

¿Las palabras de una inteligencia artificial tienen el mismo valor que las pronunciadas por un sujeto humano?

La teoría de los actos de habla desarrollada por J. L. Austin en "Como Hacer Cosas Con Las Palabras" propuso que el lenguaje no solo sirve para describir la realidad, sino también para actuar sobre ella. Hablar puede significar prometer, ordenar, declarar, bautizar o condenar. En otras palabras, ciertas expresiones no representan acciones: son acciones en sí mismas.

A lo largo de la historia, numerosos textos filosóficos, científicos y literarios demostraron este poder performativo del lenguaje. Obras como "El Manifesto Comunista", "El Origen De Las Especies" o "1984" no solo interpretaron el mundo, sino que modificaron la manera en que las sociedades piensan, actúan y se organizan.

Sin embargo, la aparición de la inteligencia artificial introduce una tensión inédita. Una IA puede formular frases como “prometo ayudarte” o “entiendo tu situación”, reproduciendo perfectamente la estructura lingüística de un acto performativo. Pero, al carecer de conciencia, responsabilidad moral y autoridad institucional, surge la duda sobre si esos actos poseen una validez real o si constituyen únicamente una simulación del compromiso humano.


El lenguaje como acción

 

"El lenguaje ordinario no es la última palabra: en principio, puede ser complementado, mejorado y reemplazado en todas partes. Solo recuerda que es la primera palabra." 


J. L. Austin fue un filósofo británico nacido en 1911 y una de las figuras más influyentes de la filosofía del lenguaje del siglo XX. Su trabajo se desarrolló principalmente en la Universidad de Oxford, dentro de la tradición de la filosofía analítica. Austin se interesó particularmente por el uso cotidiano del lenguaje y por la manera en que las palabras adquieren significado dentro de contextos sociales concretos.

Su obra más importante, Cómo hacer cosas con las palabras (How to Do Things with Words), fue publicada de manera póstuma en 1962 a partir de una serie de conferencias dictadas en la Universidad de Harvard. En este trabajo, Austin cuestiona la idea tradicional de que el lenguaje tiene únicamente una función descriptiva. Hasta entonces, gran parte de la filosofía entendía las oraciones como expresiones destinadas a afirmar hechos verdaderos o falsos sobre el mundo. Austin rompe con esa concepción al demostrar que muchas veces hablar implica realizar acciones.

Según Austin, existen expresiones que no describen una acción, sino que la ejecutan en el mismo momento en que son pronunciadas. Por ejemplo, cuando una persona dice "prometo ayudarte", no está informando sobre una promesa: está realizando el acto de prometer. Del mismo modo, expresiones como "los declaro marido y mujer", "te pido disculpas” o "juro decir la verdad" producen efectos concretos dentro de determinados marcos sociales e institucionales.

 

 Los Tres Actos 

 Hablar es Actuar.

  

A partir de esta idea, Austin desarrolla la teoría de los actos de habla, distinguiendo tres dimensiones presentes en todo enunciado:

El acto locutivo, que corresponde al contenido literal de lo dicho.

El acto ilocutivo, que refiere a la intención o función del enunciado, como ordenar, prometer, advertir o preguntar.

El acto perlocutivo, vinculado a los efectos que las palabras generan en quienes las reciben, como convencer, intimidar o emocionar.

Entre estas tres dimensiones, el acto ilocutivo ocupa un lugar central en la teoría de Austin, ya que representa la capacidad del lenguaje para intervenir directamente sobre la realidad social. Sin embargo, Austin sostiene que estos actos solo funcionan si se cumplen ciertas “condiciones de felicidad”. Es decir, el acto requiere un contexto válido, reconocimiento social y una autoridad legítima para que tenga eficacia real.

Por ejemplo, si un juez declara culpable a un acusado, el acto produce consecuencias jurídicas concretas porque el hablante posee una autoridad institucional reconocida. En cambio, si una persona cualquiera pronunciara exactamente las mismas palabras fuera de ese contexto, el acto carecería de validez. Las palabras, por sí solas, no bastan: necesitan una estructura social que les otorgue eficacia.

Esta cuestión resulta especialmente relevante en la actualidad debido al avance de las inteligencias artificiales conversacionales. Una IA puede reproducir perfectamente la forma lingüística de un acto ilocutivo, afirmando cosas como “prometo ayudarte” o “entiendo tu dolor”. Sin embargo, al no poseer conciencia, responsabilidad ni legitimidad institucional, surge el interrogante acerca de si esos actos pueden considerarse verdaderamente performativos o si constituyen únicamente una simulación del lenguaje humano.

 

Libros con valor performativo de la realidad 

 

A 178 años de su publicacion, El Manifiesto Comunista sigue siendo uno de los textos más influyentes y polémicos

 

A lo largo de la historia, ciertos libros excedieron el ámbito de la descripción o la interpretación intelectual para convertirse en fuerzas activas capaces de modificar la realidad social, política y cultural. Desde la perspectiva de la teoría de los actos de habla de J. L. Austin, estas obras pueden entenderse como ejemplos de performatividad discursiva: textos cuyas palabras no solo comunicaron ideas, sino que produjeron efectos concretos sobre el mundo. 

Manifiesto Comunista (1848)

Publicado en 1848 por Karl Marx y Friedrich Engels, El Manifiesto Comunista constituye uno de los ejemplos más claros de performatividad política. El texto no se limita a describir la lucha de clases ni las condiciones del proletariado industrial. Su discurso intenta producir una conciencia colectiva y movilizar a un sujeto político específico. La célebre frase: "¡Proletarios del mundo, uníos!", funciona como un acto ilocutivo de convocatoria revolucionaria. El lenguaje busca generar organización, identidad y acción concreta.

El Origen De Las Especies (1859)

Cuando Charles Darwin publicó El origen de las especies en 1859, la obra alteró profundamente la manera en que la humanidad comprendía la vida y su propia existencia. La teoría de la evolución no creó los procesos biológicos que describía, pero sí transformó radicalmente: la organización del pensamiento científico, la relación entre ciencia y religión y la concepción moderna del ser humano.

El valor performativo del texto reside en su capacidad para reconfigurar el marco conceptual desde el cual la sociedad interpreta la naturaleza. A partir de Darwin, nuevas instituciones científicas, debates filosóficos y discursos culturales comenzaron a estructurarse alrededor de la idea de evolución.

A partir de Darwin, nuevas instituciones científicas, debates filosóficos y discursos culturales comenzaron a estructurarse alrededor de la idea de evolución. 

1984 (1949)

La novela distópica de George Orwell, publicada en 1949, constituye un ejemplo de cómo la literatura puede adquirir efectos performativos sobre la percepción social y política.

Conceptos como: "Gran Hermano", "doblepensar", "policía del pensamiento", "neolengua", y hasta el titulo de la obra misma trascendieron el ámbito literario para convertirse en categorías utilizadas cotidianamente en discusiones sobre vigilancia, propaganda y manipulación mediática.

La novela no predijo literalmente el futuro, pero sí modificó la manera en que las sociedades contemporáneas interpretan los mecanismos de control político y tecnológico. Su performatividad se encuentra en haber creado un imaginario cultural que aún condiciona la comprensión pública del poder.

 

¿Puede una IA prometer? 

 

"La forma en que están desarrollando la IA Generativa las corporaciones de EE.UU. se entiende no solo por el descontrol de la lógica financiera sino también por el objetivo político" -Esteban Magnani

 

El avance de las inteligencias artificiales conversacionales introdujo un nuevo problema filosófico respecto del lenguaje y la performatividad. Sistemas capaces de producir discursos coherentes y emocionalmente convincentes comenzaron a reproducir estructuras propias de los actos de habla humanos, formulando expresiones como: "Entiendo cómo te sientes"

Estas frases poseen la forma lingüística de un acto ilocutivo, pero plantean un interrogante central: ¿puede existir performatividad auténtica sin conciencia, responsabilidad ni autoridad?

Desde la teoría de J. L. Austin, un acto performativo no depende únicamente de las palabras pronunciadas. Para que un acto ilocutivo tenga eficacia real deben existir ciertas “condiciones de felicidad", es decir: un contexto válido, reconocimiento social, intención, autoridad legítima y capacidad efectiva de cumplimiento.

La inteligencia artificial desafía precisamente estas condiciones.

El sistema reproduce patrones lingüísticos entrenados estadísticamente, pero no posee agencia propia ni capacidad autónoma para asumir obligaciones reales. La promesa aparece entonces como una simulación formal del acto performativo.

Esta cuestión puede comprenderse mejor al compararla con actos performativos institucionales humanos. Si un juez declara: "Se lo condena a prisión", la realidad jurídica del acusado cambia de manera inmediata porque el acto está respaldado por: una institución y normas legales.

Sin embargo, si una inteligencia artificial pronunciara exactamente las mismas palabras, el acto carecería de efectos jurídicos reales. Aunque la estructura lingüística sea idéntica, la ausencia de legitimidad institucional impide que el acto se concrete performativamente.

La IA, por lo tanto, introduce una separación inédita entre la forma del acto ilocutivo y su fundamento social. El lenguaje continúa funcionando como apariencia de autoridad, compromiso o empatía, pero sin el soporte humano que tradicionalmente otorgaba validez a esos actos.

Este fenómeno se vuelve especialmente relevante en la era digital contemporánea, donde gran parte de la interacción social ocurre mediada por plataformas algorítmicas. Las inteligencias artificiales pueden generar confianza, persuadir usuarios e incluso influir emocionalmente en las personas, aun cuando no exista un sujeto consciente detrás de las palabras. La eficacia del discurso comienza entonces a depender menos de la autoridad del hablante y más de la capacidad técnica de producir mensajes convincentes. La consecuencia de este proceso es una transformación profunda de la relación entre lenguaje y autoridad. Mientras que para Austin el acto performativo requería reconocimiento institucional y condiciones sociales específicas, la IA demuestra que hoy es posible simular la eficacia del discurso incluso en ausencia de intención consciente o legitimidad real.


Alucinacion IA

 

 

"Espere. ¿Ese abogado es para el caso que...? Lo siento. Eso... esa no es una persona real" 

 

El término “alucinación” en inteligencia artificial se utiliza para describir situaciones en las que un sistema generativo produce información falsa, inexacta o completamente inventada, pero presentada con una apariencia de coherencia y seguridad discursiva. A diferencia de un error humano tradicional, la alucinación algorítmica no surge de una intención de mentir ni de una comprensión equivocada de la realidad, sino del funcionamiento estadístico mediante el cual estos modelos predicen y generan lenguaje.

Sistemas como ChatGPT construyen respuestas a partir de patrones aprendidos durante su entrenamiento, intentando producir secuencias lingüísticas plausibles según el contexto de la conversación. Sin embargo, este proceso no implica una comprensión consciente del contenido ni una verificación interna de la verdad de las afirmaciones generadas.  

En 2023, con el caso Mata v. Avianca, durante el proceso judicial, dos abogados de Nueva York utilizaron ChatGPT para realizar investigación jurídica y elaborar argumentos legales. Sin embargo, el sistema generó múltiples precedentes judiciales completamente inexistentes, incluyendo citas falsas, nombres de casos inventados y fragmentos jurídicos fabricados artificialmente.

Los abogados presentaron estos materiales ante una corte federal creyendo que eran legítimos. El problema salió a la luz cuando los abogados de la aerolínea Avianca intentaron localizar los precedentes citados y descubrieron que ninguno existía en bases de datos jurídicas reales. Posteriormente, el juez federal P. Kevin Castel sancionó a los abogados con una multa de 5.000 dólares por haber presentado información falsa sin verificar adecuadamente sus fuentes. 

Dos años despues, enn marzo de 2025, Jerome Dewald compareció ante una corte de apelaciones de New York en un conflicto laboral. En lugar de presentar personalmente sus argumentos orales, reprodujo un video generado mediante inteligencia artificial donde aparecía un avatar humano hablando ante los juecesimitando exactamente el tono y la estructura de un abogado real frente al tribunal. Sin embargo, pocos segundos después, la jueza Sallie Manzanet-Daniels interrumpió la presentación al sospechar que la persona en pantalla no existía realmente. Cuando Dewald admitió: "Yo Genere Eso. No es una personal real"  la reacción del tribunal fue inmediata y negativa. 

Las alucinaciones de la IA evidencian uno de los rasgos más problemáticos del lenguaje algorítmico contemporáneo: la capacidad de producir la apariencia de conocimiento incluso en ausencia de verdad.

 

Damien Charlotin, investigador especializado en derecho, ciencia de datos e inteligencia artificial aplicada al ámbito judicial, desarrolló una base de datos dedicada al registro de casos relacionados con “alucinaciones” producidas por sistemas de IA en procesos legales
Se han recopilado alrededor de 1450 casos hasta ahora.
El numero de casos en Argentina son 8.

Podes ver la pagina en el siguiente link
https://www.damiencharlotin.com/hallucinations/


martes, 12 de mayo de 2026


 Del Dato al Yo

Infocracia, cognición y experiencia en la era digital 

 

La Real Academia Española define la palabra “información” como la acción y efecto de informar o informarse, así como la comunicación o adquisición de conocimientos que permiten ampliar o precisar lo que se sabe sobre una materia determinada.

Por otro lado, el sufijo “-cracia” se entiende como “gobierno”, “dominio” o “poder”.

A partir de esta combinación, el filósofo surcoreano Byung-Chul Han nos introduce a la materia de su libro con el término “infocracia” dándose entender, en un sentido general, como un sistema en el que el poder se articula a través de la información. 

Sin embargo, en su planteo, este concepto no se limita a una simple relación entre información y gobierno, sino que refiere a una forma de dominación propia de la era digital, donde la circulación masiva de datos, la hiperconectividad y los algoritmos reconfiguran tanto la esfera pública como la percepción individual de la realidad.

 


Un Filoso En La Era Digital

 

"La digitalización, que nos promete más libertad, no produce, a fin de cuentas, sino una cárcel panóptica" 

 

Nacido en 1959 en Seúl, Corea del Sur, Byung-Chul Han es un filósofo y ensayista contemporáneo que actualmente reside en Alemania. Durante su juventud estudió metalurgia en Corea del Sur antes de trasladarse a Alemania en la década de 1980, donde posteriormente orientaría su formación hacia la filosofía, la teología y la literatura alemana. A pesar de convertirse en una figura intelectual ampliamente reconocida a nivel internacional, Han mantiene una vida personal reservada y alejada de la exposición mediática, aspecto que resulta coherente con muchas de las críticas que desarrolla en sus obras acerca de la sobreexposición y la hiperconectividad en la sociedad digital contemporánea.

Han desarrollaría su pensamiento influenciado por autores como Heidegger, Foucault y Walter Benjamin, Tomando de cada autor herramientas para analizar críticamente la tecnología, las estructuras de poder y las transformaciones culturales de la sociedad contemporánea.

A partir de estas influencias es en donde se veran reflejadas múltiples obras tales como "La sociedad del cansancioanalizando cómo la autoexigencia y la productividad generan agotamiento psicológico en la sociedad moderna, "La sociedad de la transparencia" en donde critica la obsesión contemporánea por la transparencia y la exposición constante y "Psicopolítica": desarrolla la idea de que el poder actual actúa manipulando la mente y las emociones mediante datos y tecnologías digitales. 

Sin embargo, no sería hasta el año 2022 que Byung-Chul Han publicaría una de sus mejores obras: "Infocracia", centrada en el análisis de las nuevas formas de poder surgidas en la era digital. En este libro, Han sostiene que las sociedades contemporáneas ya no se encuentran dominadas únicamente por mecanismos tradicionales de vigilancia o coerción, sino también por la circulación masiva de información, los algoritmos y la hiperconectividad producida por internet y las redes sociales.

 

 Infocracia: el poder en la era digital

 

"A diferencia del régimen de la disciplina, no se explotan cuerpos y energías, sino información y datos." 

  

Publicada en 2022, la obra de Han habla sobre cómo la era digital transformó la manera en que funciona el poder. Según el autor, actualmente ya no se controla a las personas principalmente mediante la censura o la represión, sino a través de la información.

Han señala que el verdadero poder contemporáneo reside en el acceso y control de los datos personales. Las plataformas digitales recopilan información sobre hábitos, intereses y conductas, permitiendo predecir y orientar decisiones tanto de consumo como políticas. 

Este exceso informativo debilita la capacidad de reflexión profunda y favorece reacciones rápidas y emocionales. Como consecuencia, la democracia y el debate público se ven afectados por fenómenos como la polarización, la desinformación y las denominadas fake news las cuales abordaremos más adelante.

A diferencia de las democracias tradicionales basadas en la deliberación racional, el debate público y la búsqueda de la verdad, en la infocracia el poder opera a través de la gestión masiva de datos, algoritmos y flujos de información continua. La democracia no desaparece formalmente, pero se degrada.

Como explica Alan Martin en la Universidad de Chile
"En la era infocrática, la deliberación y la verdad son reemplazadas por el marketing, los datos y las verdades inventadas a través de algoritmos de incidencia en la opinión del público, como los bots."

En esta llamada infocracia, los ciudadanos ya no son solo votantes: somos al mismo tiempo productores y productos de información. Cada clic, like o comentario genera datos que sirven para predecir y condicionar nuestro comportamiento futuro. El poder ya no necesita vigilar desde arriba de forma represiva; basta con que nosotros mismos entreguemos voluntariamente nuestra atención y nuestros datos.

 

 La transformación digital cotidiana

La Introduccion del Iphone al mundo en 2007

 

Aunque el primer iPhone había aparecido en 2007, fue entre 2009 y 2010 cuando Android se popularizó y los precios bajaron lo suficiente para que millones de personas en todo el mundo pudieran tener uno, fue el año 2009-2010 donde se marcó un punto de inflexión histórico: Los teléfonos inteligentes dejaron de ser un objeto de lujo y se convirtieron en un dispositivo de uso masivo en la vida cotidiana, y con ello, de un día para el otro, el Internet se volvió en un entorno

Internet dejó de estar atrapada en la computadora de escritorio o el portátil. Ahora acompañaba a las personas a todas partes, las 24 horas del día. El smartphone se transformó en una extensión del cuerpo y de la mente: un portal constante a la información, las redes sociales y la comunicación instantánea.

Este cambio fue mucho más profundo de lo que parecía en su momento. Antes, la gente se conectaba en momentos específicos (en casa o en el trabajo). A partir de entonces, la conexión se volvió permanente. Las personas empezaron a vivir con la pantalla en la mano: revisando noticias al despertar, interactuando en redes durante el día, y consumiendo contenido hasta poco antes de dormir.

Esta constante disponibilidad de información aceleró dramáticamente el paso hacia la infocracia. Los algoritmos ahora podían observar y analizar nuestro comportamiento en tiempo real: qué nos gustaba, cuánto tiempo nos deteníamos en cada publicación, qué nos enfadaba o nos emocionaba. Las plataformas de redes sociales (Facebook, X/Twitter, Instagram) explotaron precisamente en esta época, porque por fin tenían un canal directo y permanente hacia nuestra atención.

 

Información, vigilancia y privacidad digital 

 

Fue por el año 2012 que Youtube empezó a sugerirle a sus usuarios cambiar sus nombres de usuarios por sus nombres reales  

 

Con la expansión de internet y las redes sociales, la información comenzó a circular de manera inmediata y masiva. Las plataformas digitales permitieron acceder a noticias, opiniones y contenido en tiempo real, transformando completamente la manera en que las personas se informan y se comunican.

Sin embargo, esta nueva era digital también trajo consigo el crecimiento de la desinformación y las fake news, un concepto tan antiguo que predomina desde 1894. La rapidez con la que se comparte contenido muchas veces prioriza el impacto emocional antes que la verificación de los hechos. Como consecuencia, rumores, noticias falsas y discursos manipulados pueden difundirse globalmente en cuestión de minutos.

Al mismo tiempo, la privacidad comenzó a reducirse progresivamente. Cada búsqueda, interacción, “me gusta”, ubicación o mensaje deja rastros digitales que son recopilados por plataformas y empresas tecnológicas. Estos datos permiten construir perfiles detallados sobre los hábitos, intereses y comportamientos de los usuarios.

Redes sociales como Facebook, Instagram, TikTok y motores de búsqueda como Google utilizan algoritmos capaces de personalizar contenido y publicidad a partir de la información recopilada. De esta forma, la actividad digital cotidiana se convierte en una fuente constante de vigilancia y análisis de comportamiento.

Este fenómeno se relaciona directamente con la idea de “infocracia” : El poder ya no depende únicamente de la fuerza o la censura, sino del control de la información y los datos personales. En la sociedad digital actual, la pérdida de privacidad se vuelve uno de los principales costos de la hiperconectividad.

 

 El impacto digital sobre la cognición humana

 

 "La mente se parece más a un músculo de lo que creíamos. Es algo que debe ejercitarse constantemente para alcanzar y mantener un rendimiento óptimo" -James R. Flynn

 

El efecto Flynn es un fenómeno identificado por el investigador James R. Flynn, que describe el aumento progresivo de los puntajes de coeficiente intelectual (CI) observado en distintas generaciones a lo largo del siglo XX. 

Este incremento fue asociado a diversos factores, como: Mejoras en la educación, avances en la nutrición, mayor acceso a información, y entornos sociales y tecnológicos más complejos.

El efecto Flynn sugiere que la inteligencia humana no depende únicamente de factores biológicos, sino también de las condiciones culturales y ambientales en las que se desarrolla una sociedad.

Sin embargo, en años recientes algunos estudios comenzaron a señalar un posible estancamiento o disminución de este fenómeno en ciertos países. Esto abrió debates sobre cómo la hiperconectividad, el consumo rápido de contenido y el uso constante de smartphones podrían estar modificando la forma en que las personas procesan información.

A diferencia de generaciones anteriores, acostumbradas a lecturas largas y procesos de reflexión más sostenidos, el entorno digital actual favorece la atención fragmentada, los estímulos inmediatos y el consumo rápido de información. Como consecuencia, algunos investigadores consideran que estas dinámicas podrían afectar capacidades relacionadas con la concentración, la memoria y el pensamiento crítico.

De esta manera, el efecto Flynn también puede analizarse como parte de las transformaciones cognitivas producidas por la era digital y la sociedad de la información.

 

  Reflejo en la sociedad

Estrenada en 2008, Wall e recibio criticas favorables

 

La película WALL E, producida por Pixar, presenta una visión futurista de una sociedad completamente dependiente de la tecnología y el consumo. Aunque fue estrenada en 2008, antes de la masificación total de los smartphones, muchas de sus ideas funcionan como una representación de problemáticas visibles en la actualidad.

En la película, los seres humanos viven rodeados de pantallas, automatización y entretenimiento constante. La interacción directa entre personas disminuye, mientras que gran parte de la experiencia cotidiana ocurre mediada por dispositivos tecnológicos. Los individuos permanecen absorbidos por contenido digital y estímulos permanentes, perdiendo contacto tanto con el entorno físico como con otras personas.

Además, la película refleja una sociedad caracterizada por el consumo excesivo y la comodidad tecnológica. Las máquinas realizan prácticamente todas las tareas, generando una dependencia total hacia los sistemas automatizados.

Esta representación puede relacionarse con la era digital contemporánea, donde los smartphones y las redes sociales ocupan un lugar central en la vida cotidiana. La necesidad constante de conexión, el consumo continuo de contenido y la atención fragmentada recuerdan muchos de los comportamientos mostrados en WALL E.

 

 La Democracia 

 

Segun la pagina "Chequeado", La Justicia electoral recibió más de 360 denuncias durante las elecciones Argentinas del 26 de octubre de 2025, principalmente por violaciones a la veda electoral y por la difusión de contenidos falsos creados con inteligencia artificial (IA). 

 

El crecimiento de las redes sociales y las plataformas digitales transformó profundamente las campañas políticas y la manera en que las personas reciben información durante los procesos electorales. Actualmente, gran parte del debate político ocurre en internet, donde noticias, imágenes y opiniones circulan de forma inmediata y masiva.

En este contexto, las fake news se convirtieron en una herramienta capaz de influir sobre la opinión pública. Muchas veces, la desinformación se difunde más rápido que la información verificada debido a su contenido emocional, polémico o impactante. Esto puede generar confusión, polarización y manipulación social durante períodos electorales.

Además, los algoritmos de plataformas digitales tienden a mostrar contenido alineado con los intereses y opiniones previas de cada usuario. Como consecuencia, se forman “burbujas informativas” donde las personas consumen principalmente contenido que refuerza sus propias creencias, reduciendo el debate crítico y el contraste de perspectivas.

Casos como el escándalo de Cambridge Analytica, donde se usaron ilegalmente datos de millones de usuarios de redes sociales "para hacer campañas electorales e influir sobre el voto popular" en las elecciones 2016 de Estados Unidos, La empresa utilizó datos obtenidos de millones de usuarios de Facebook para crear perfiles psicológicos y dirigir propaganda política personalizada, buscando influir en votantes específicos mediante anuncios y contenido adaptado a sus emociones, intereses y opiniones, mostraron cómo los datos personales obtenidos en redes sociales podían utilizarse para crear publicidad política personalizada e influir en el comportamiento electoral de millones de usuarios.

Una sociedad donde el poder ya no depende únicamente de instituciones tradicionales, sino también del control de la información, los algoritmos y los datos digitales que moldean la opinión pública, donde plataformas como X (Anterior conocidamente como Twitter) estan al mando de personas indicandole a su publico que "Ellos Son Los Medios De Noticia Ahora"

Como dicta el mismo Han en su libro

"a digitalización del mundo en que vivimos avanza inexorable. Somete nuestra percepción, nuestra relación con el mundo y nuestra convivencia a un cambio radical. Nos sentimos aturdidos por el frenesí comunicativo e informativo. El tsunami de información desata fuerzas destructivas. Entretanto, se ha apoderado también de la esfera política y está provocando
distorsiones y trastornos masivos en el proceso democrático. La democracia
está degenerando en infocracia."

A modo de cierre, es hora de revelar una verdad que fue escondida por toda esta nota.

El nombre completo del libro de Byung-Chul Han no es solo "Infocracia" como se mostro en su respectivo apartado en esta nota. Es un titulo que explica porque, en esta era informatica, el control del poder absoluto es un peligro para todos.




 

 

Podes leer "Infocracia: La Digitalizacion y La Crisis De La Democracia" de forma gratuita por este link proveido por la Facultad de Periodismo y Comunicacion Social UNLP 

https://perio.unlp.edu.ar/catedras/laboratorio2/wp-content/uploads/sites/18/2025/03/Byung-Chul-Han-Infocracia.pdf